Giovanna Pollarolo “El mejor guión, el perfecto, no lo he escrito”

Giovanna Pollarolo fue jefa de Redacción de la revista DEBATE, en el año 1991 se publicó el segundo libro “Entre mujeres solas”, que significó un giro en la poesía femenina peruana, por la frescura de su discurso y la complejidad de su estructura. En el año 1997 fue el turno de “La ceremonia de adiós”, que no ha hecho más que confirmar su importancia dentro de la literatura peruana.

En 1999 publicó el libro de cuentos “Atado de Nervios” de la editorial Alfaguara. En el 2002 comenzó a escribir columnas sobre temas culturales para el periódico Perú.21. En el 2008, publicó la novela “Dos veces por semana”, de editorial Alfaguara.

Pero lejos entre sus títulos como guionistas de cine los títulos que más destacan son “No se lo digas a Nadie”, “Pantaleón y las Visitadoras” ambas co escritas con Enrique Moncloa, “Tinta Roja”, “Ojos que no Ven”, “Dragones, destino de fuego”, “Mariposa Negra”, entre otras.

Conversó desde Perú con ViñaLab sobre lo que más le gusta y que les diría a todos los participantes de este laboratorio de guiones…

¿En qué te basas para comenzar una historia? ¿Utilizas vivencias personales o es una mezcla de historias?
“El punto de partida de casi todo lo que he escrito han sido novelas: adapté Pantaleón y las visitadoras de Mario Vargas LLosa, Tinta roja de Alberto Fuguet y Grandes miradas, de Alonso Cueto. La boca del lobo fue una propuesta de Lombardi luego de leer la noticia  de una matanza realizada por un grupo de militares en un pequeño pueblo de Ayacucho. Las ideas más personales las exploro en mi poesía, o en narrativa”.

Cuando ya tienes una idea y ésta comienza a tomar forma de guión ¿cuánto tiempo te demoras en armarlo?
“Depende de las exigencias de la producción. Pero son varios meses”.

¿Todos los guiones que has escrito se han transformado en una película o serie de televisión?
“No. Más de uno se quedó en el papel. Más de uno terminó en el basurero”.

Para ti, ¿cuál ha sido el mejor guión que has hecho o todavía no lo has escrito?
“Me gustan escenas, segmentos, personajes. Me gustan los viejos de Caídos del cielo; la fuerza de La boca del lobo; la estructura de Tinta roja. Pero el mejor, el perfecto, no lo he escrito”.

¿Qué pasa cuando ves finalizado un guión, cuesta mucho verlo reflejado en pantalla?
“Como tenemos muchas reuniones con el director, usualmente no hay sorpresas. Francisco Lombardi es muy respetuoso del guion y nunca hace cambios importantes sin consultarme”.

¿Qué te pasa cuando ves tu guión en una película? ¿Cómo enfrentas el éxito o fracaso de ésta? ¿cuáles son las emociones?
“Es muy emocionante ver cómo han pasado tus escenas, tus diálogos, en fin, lo que escribiste, a la pantalla. La manera como el director ha planificado los movimientos de cámara, la actuación, la fotografía, el uso de la música, en fin…”

¿Qué significa para ti participar como asesora en ViñaLab?
“Muy agradecida de que me hayan invitado, por supuesto. Y una enorme responsabilidad”.

¿Qué le dirías a los postulantes del concurso?
“Que confíen en sus ideas, que las defiendan; pero que también sepan escuchar y arriesgar. No siempre lo primero que se nos ocurre es lo mejor; hay que aprender a explorar diferentes posibilidades aun cuando esto signifique empezar de nuevo, corregir, cambiar, reescribir. No hay que tenerles miedo a los cambios”.

Cuando Viña Lab finalice, ¿qué te gustaría que saliera de todo esto?
“Además de buenas películas, que es el objetivo, que la experiencia en sí misma sea un proceso que les permita a los participantes continuar con su trabajo y mejorar cada vez más”.

Actualmente Giovanna Pollarolo es profesora de la Universidad del Pacífico, además de estar trabajando en sus futuros proyectos editoriales y cinematográficos.

Entrevista al destacado guionista y consultor, Patricio Vega

“Realizar un guión que se transforme en una película cuesta, pero no es imposible”
Guionista profesional de cine y televisión que además se dedica a la docencia desde hace más de 10 años. Entre sus últimos guiones se encuentra la película “Tesis sobre un homicidio”, del director Hernán Goldfrid, actuada por Ricardo Darín y basada en la novela de Diego Paszkowski.

Patricio Vega nos cuenta que para poder comenzar un guión, existen tres pilares fundamentales en una historia: el tema, la trama y el personaje, si además de esto le sumamos un final claro, el resultado será escribir las páginas que le darán vida a una serie de televisión o una película de larga duración.

Ser ganador de un Martín Fierro de Oro además de un Clarín y recibir el reconocido Diploma al mérito de la Fundación Konex como una de las 100 figuras de la última década del espectáculo argentino, son sólo muestras del talento que tiene este guionista argentino, que cuenta en su biografía con éxitos como Los Simuladores, escrita por Damian Szifron (dónde él estuvo dentro del equipo de guionistas), Lo que el Tiempo nos dejó, las películas La Señal, Música en Espera o su más reciente film Tesis sobre un homicidio.

Como la docencia es una de sus pasiones, el participar como asesor de ViñaLab lo tiene “más que satisfecho”, ya que si su experiencia sirve para que otro guionista lleve adelante su proyecto él se siente feliz, además de obviamente estar agradecido por la convocatoria que le hicieron y así poder aportar con “algunas ideas útiles para los participantes”, aseguró.

Conversó con ViñaLab desde Argentina para contarnos los secretos de un guión, que es lo que más le apasiona a la hora de escribir, así como los traspiés que ha tenido como guionista, entre otros detalles…

¿En qué te basas para comenzar una historia? ¿Utilizas vivencias personales?
“No tengo un método para comenzar a escribir una historia. A veces se me ocurre un disparador narrativo, a veces me viene un personaje particular y luego intento hacerlo funcionar. En algunas oportunidades lo logro y en otras no tanto. Hay para mí tres pilares fundamentales en una historia: tema, trama y personaje. Toda película cuenta el arco de transformación de uno o más personajes y la resolución del film deja en claro la postura del autor frente a determinado dilema. De ahí se desprende el tema. Uno puede arrancar una historia desde cualquiera de estos ángulos, pero en algún momento deberá unirlos para que el relato adquiera coherencia narrativa y dramática. Suelo escribir a ciegas tratando de encontrar lo que quiero decir a medida que voy yendo y viniendo en la narración. Siempre se mezclan cosas personales, pero no de un modo necesariamente autobiográfico sino más bien como una fatalidad. Nadie puede escribir algo que no es”.

Cuando ya tienes una idea y ésta comienza a tomar forma de guión ¿cuánto tiempo te demoras en armarlo?
“No puedo calcularlo, pero depende siempre de cuán claro tenga el final de la película. Si el final está bien definido solo es cuestión de sentarse a escribir y tomará el tiempo que tome. Intento llevar un ritmo de tres páginas de guion por día, con los vaivenes lógicos. En cambio si no está claro hacia dónde estamos yendo podemos demorarnos indefinidamente hasta destrabar el nudo narrativo. Cada historia lleva el tiempo que necesita”.

¿Todos los guiones que has escrito se han transformado en una película o serie de televisión?
“No, para nada. Hay varios que han quedado en algún cajón y algunos de ellos es mejor que permanezcan allí”.

Para tí, ¿cuál ha sido el mejor guión que has hecho o todavía no lo has escrito?
“Me es muy difícil juzgar lo que escribí. Cada guion tiene sus desafíos y disfruto mucho intentando superarlos”.

¿Qué pasa cuando vez finalizado un guión, cuesta mucho verlo reflejado en pantalla?
“Si la pregunta se refiere a si cuesta que alguien realice el guión, que se transforme en una película, la respuesta es sí, cuesta, pero no es imposible. De hecho tuve bastante suerte hasta ahora”.

¿Qué te pasa cuando ves tu guión en una película? ¿Cómo enfrentas el éxito o fracaso de ésta? ¿Cuáles son las emociones que pasan por tu mente?
“Es algo extraño ver tu guión filmado. Por un lado aparecen detalles que nunca se me habían ocurrido y que responden a la mirada del director, pero por otro lado los siento muy propios. Suelo ser bastante crítico con lo que considero que son errores de guion y que son difíciles de detectar antes de que la historia sea filmada. Por eso la experiencia que un guionista gana cuando su guion es realizado es incomparablemente mayor a cualquier teoría que pueda asimilar”.

¿Qué le dirías a los postulantes del concurso de guiones de ViñaLab?
“Que disfruten del proceso de escritura de un guión, por más arduo que sea”.

Cuando ViñaLab finalice, ¿qué te gustaría que saliera de todo esto?
“Me gustaría que los participantes se fueran enriquecidos y, por supuesto, que los guiones lleguen a filmarse”.

Actualmente Patricio Vega dirige su propio Laboratorio de Guión, escuela dedicada a la formación integral de guionistas mientras prepara sus próximos proyectos cinematográficos.

los simuladores

Libro de “12 años de esclavitud” aumenta sus ventas tras ganar el Oscar

El éxito de “12 años de esclavitud” en los premios Oscar hizo que el libro en que está inspirada la película aumentara sus ventas.

Las memorias de Solomon Northup, un ex esclavo del siglo XIX, dieron un enorme salto desde el número 326 en el registro de ventas de Amazon.com la víspera de la ceremonia de premios de la Academia el domingo por la noche al número 19 el lunes por la tarde.

La película fue dirigida por Steve McQueen y está protagonizada por Chiwetel Ejiofor. Figuró entre las cintas más aclamadas entre los estrenos del año pasado y ganó el Oscar a la mejor película. Es el primer filme dirigido por una persona de raza negra que gana el premio en esa clasificación.

El libro y la película narran la historia del secuestro de Northup, un negro que nació libre y que fue forzado a la esclavitud. Gracias al éxito de la película se reavivó el interés por el libro, y los programas de las escuelas secundarias públicas comenzaron a agregarlo a sus listas de lectura.