Entrevista al destacado guionista y consultor, Patricio Vega

“Realizar un guión que se transforme en una película cuesta, pero no es imposible”
Guionista profesional de cine y televisión que además se dedica a la docencia desde hace más de 10 años. Entre sus últimos guiones se encuentra la película “Tesis sobre un homicidio”, del director Hernán Goldfrid, actuada por Ricardo Darín y basada en la novela de Diego Paszkowski.

Patricio Vega nos cuenta que para poder comenzar un guión, existen tres pilares fundamentales en una historia: el tema, la trama y el personaje, si además de esto le sumamos un final claro, el resultado será escribir las páginas que le darán vida a una serie de televisión o una película de larga duración.

Ser ganador de un Martín Fierro de Oro además de un Clarín y recibir el reconocido Diploma al mérito de la Fundación Konex como una de las 100 figuras de la última década del espectáculo argentino, son sólo muestras del talento que tiene este guionista argentino, que cuenta en su biografía con éxitos como Los Simuladores, escrita por Damian Szifron (dónde él estuvo dentro del equipo de guionistas), Lo que el Tiempo nos dejó, las películas La Señal, Música en Espera o su más reciente film Tesis sobre un homicidio.

Como la docencia es una de sus pasiones, el participar como asesor de ViñaLab lo tiene “más que satisfecho”, ya que si su experiencia sirve para que otro guionista lleve adelante su proyecto él se siente feliz, además de obviamente estar agradecido por la convocatoria que le hicieron y así poder aportar con “algunas ideas útiles para los participantes”, aseguró.

Conversó con ViñaLab desde Argentina para contarnos los secretos de un guión, que es lo que más le apasiona a la hora de escribir, así como los traspiés que ha tenido como guionista, entre otros detalles…

¿En qué te basas para comenzar una historia? ¿Utilizas vivencias personales?
“No tengo un método para comenzar a escribir una historia. A veces se me ocurre un disparador narrativo, a veces me viene un personaje particular y luego intento hacerlo funcionar. En algunas oportunidades lo logro y en otras no tanto. Hay para mí tres pilares fundamentales en una historia: tema, trama y personaje. Toda película cuenta el arco de transformación de uno o más personajes y la resolución del film deja en claro la postura del autor frente a determinado dilema. De ahí se desprende el tema. Uno puede arrancar una historia desde cualquiera de estos ángulos, pero en algún momento deberá unirlos para que el relato adquiera coherencia narrativa y dramática. Suelo escribir a ciegas tratando de encontrar lo que quiero decir a medida que voy yendo y viniendo en la narración. Siempre se mezclan cosas personales, pero no de un modo necesariamente autobiográfico sino más bien como una fatalidad. Nadie puede escribir algo que no es”.

Cuando ya tienes una idea y ésta comienza a tomar forma de guión ¿cuánto tiempo te demoras en armarlo?
“No puedo calcularlo, pero depende siempre de cuán claro tenga el final de la película. Si el final está bien definido solo es cuestión de sentarse a escribir y tomará el tiempo que tome. Intento llevar un ritmo de tres páginas de guion por día, con los vaivenes lógicos. En cambio si no está claro hacia dónde estamos yendo podemos demorarnos indefinidamente hasta destrabar el nudo narrativo. Cada historia lleva el tiempo que necesita”.

¿Todos los guiones que has escrito se han transformado en una película o serie de televisión?
“No, para nada. Hay varios que han quedado en algún cajón y algunos de ellos es mejor que permanezcan allí”.

Para tí, ¿cuál ha sido el mejor guión que has hecho o todavía no lo has escrito?
“Me es muy difícil juzgar lo que escribí. Cada guion tiene sus desafíos y disfruto mucho intentando superarlos”.

¿Qué pasa cuando vez finalizado un guión, cuesta mucho verlo reflejado en pantalla?
“Si la pregunta se refiere a si cuesta que alguien realice el guión, que se transforme en una película, la respuesta es sí, cuesta, pero no es imposible. De hecho tuve bastante suerte hasta ahora”.

¿Qué te pasa cuando ves tu guión en una película? ¿Cómo enfrentas el éxito o fracaso de ésta? ¿Cuáles son las emociones que pasan por tu mente?
“Es algo extraño ver tu guión filmado. Por un lado aparecen detalles que nunca se me habían ocurrido y que responden a la mirada del director, pero por otro lado los siento muy propios. Suelo ser bastante crítico con lo que considero que son errores de guion y que son difíciles de detectar antes de que la historia sea filmada. Por eso la experiencia que un guionista gana cuando su guion es realizado es incomparablemente mayor a cualquier teoría que pueda asimilar”.

¿Qué le dirías a los postulantes del concurso de guiones de ViñaLab?
“Que disfruten del proceso de escritura de un guión, por más arduo que sea”.

Cuando ViñaLab finalice, ¿qué te gustaría que saliera de todo esto?
“Me gustaría que los participantes se fueran enriquecidos y, por supuesto, que los guiones lleguen a filmarse”.

Actualmente Patricio Vega dirige su propio Laboratorio de Guión, escuela dedicada a la formación integral de guionistas mientras prepara sus próximos proyectos cinematográficos.

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